Reunión en Bruselas para debatir el futuro de la AdM de Gijón

Reunión en Bruselas para debatir el futuro de la AdM de Gijón

La Dirección General de Movilidad y Transporte de la Comisión Europea respalda la prolongación de la autopista del mar Gijón y Nantes-Saint Nazaire, «sobre la base de la ampliación del plazo de las ayudas, que tendrá que resolver la Dirección General de Competencia«, según ha confirmado este martes la consejera de Fomento del gobierno autonómico, Belén Fernández, que junto con el vicepresidente de la región Países del Loira, Christophe Clergeau, ha pedido en Bruselas la reanudación de esta línea.

Ha sido durante el encuentro de trabajo que ambos mantuvieron con el director de la Red Transeuropea de Transporte de la Dirección General de Movilidad y Transporte de la Comisión Europea, Olivier Onidi, a quien han trasladado el compromiso de ambas regiones con la defensa y continuidad de la autopista del mar, suspendida el pasado 18 de septiembre.

Ampliación del período de elegibilidad de las ayudas

Para ello, han solicitado la ampliación del periodo de elegibilidad de las ayudas europeas previstas como medio para lograr la pronta reanudación del servicio y la garantía de explotación a medio y largo plazo.

El objetivo de la ampliación del periodo de elegibilidad es que puedan seguir concediéndose subvenciones, una vez se reanude la ruta, hasta completar el importe total previsto. La cuantía total que comprometieron los Estados francés y español y la Unión Europea asciende a 34.171.450 euros y, pasado el periodo previsto inicialmente para el desarrollo de la ruta de cuatro años desde la puesta en servicio de la línea, todavía podrían justificarse gastos elegibles por un importe cercano a los diez millones de euros.

Los responsables regionales han traslado la importancia estratégica de la ruta, tanto para las regiones como para el interés general del Atlántico y de Europa, y han insistido en la necesidad de que la decisión pendiente pueda adoptarse con prontitud para evitar la pérdida de los clientes ya consolidados.

La ampliación del plazo de las ayudas depende de la Dirección General de Competencia, que está analizando la posibilidad de superar las dificultades en relación con la parte de subvención proveniente de Marco Polo II, derivadas de haberse concluido esa línea de ayuda.

Un nuevo proyecto como segunda opción

Los representantes europeos de movilidad también han planteado la posibilidad de sacar adelante un nuevo proyecto, basado en otra licitación de autopistas del mar, que pueda contar con financiación europea y ayudas de Estado, y estar en funcionamiento a partir de 2016.

A su favor estaría el hecho de contar con la experiencia lograda en estos cuatro años de funcionamiento, lo que permitiría identificar los problemas e ineficiencias, así como las oportunidades que se abren ante las nuevas líneas de fondos europeos.

Según la Dirección General de Movilidad, la reanudación de la línea actual, dados los limites temporales para la prolongación de las ayudas, supondría una fase transitoria y de preparación del proyecto definitivo.

«A partir de ahora las regiones hemos quedado con el director general en cooperar a nivel técnico en la definición de ese proyecto de futuro, consistente, viable y perdurable«, ha explicado la consejera.

Por último, Fernández ha recordado algunas de las razones esgrimidas para mantener la ruta entre Gijón y Nantes, como el hecho de ser la primera autopista del mar del Arco Atlántico Europeo, puesta además en marcha con ayudas europeas y de la CE.

Además, se trata de una línea con una buena tasa de ocupación, con una media que se acerca al 75%. En los cuatro años de servicio ha transportado 190.000 pasajeros y 195.000 vehículos,

La consejera ha insistido en que la ruta tiene potencial para consolidarse y crecer y ha recordado que la posible implantación de la euroviñeta en Francia, en enero de 2015, animará a una mayor utilización de la ruta.

También ha aludido a que la próxima entrada en servicio de la variante de Pajares para tráfico mixto acabará con las históricas limitaciones del viejo túnel para la entrada y salida de mercancías desde y hacia la meseta y sur de España, lo que también incrementara los tráficos tanto de norte a sur como de sur a norte, y por tanto la utilización de la ruta marítima.