Los listados de empresas a las que se destinan las mascarillas adquiridas por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana ofrecen una visión muy precisa sobre la realidad del mercado español de transporte.

En este sentido, como indica Fenadismer, un simple cotejo entre los volúmenes de flota que manejan algunas de estas compañías y el número de equipos de protección que les corresponde refleja datos dispares.

Esta situación confirma, a juicio de la organización, «que la deslocalización de los camiones por parte de grandes empresas de transporte españolas en países del Este de Europa, por sus menores costes fiscales y laborales aunque continúan trabajando en nuestro país, es una triste realidad en nuestro sector«.

Para Fenadismer, «esta situación de competencia desleal, practicada dentro y fuera de nuestro país, está ocasionando un gravísimo perjuicio al tejido empresarial español de transporte por carretera».

Según sus datos, las flotas radicadas en países del Este de Europa controlan ya casi una tercera parte del transporte internacional con origen o destino en España, pese a que el origen o destino de nuestras mercancías no son precisamente los países donde se encuentran matriculadas dichas flotas.

En este mismo sentido, la patronal considera «muy preocupante la expansión que en los últimos años están experimentando especialmente las empresas rumanas y búlgaras, que en un alto porcentaje corresponden a empresas deslocalizadas pertenecientes a grandes flotistas españoles, con crecimientos anuales superiores al 50%».

Así mismo, la organización también estima que el «uso fraudulento que se está haciendo en nuestro país por diferentes figuras empresariales que utilizan falsos autónomos ocasiona un grave deterioro de la capacidad de competir de nuestras empresas y la degradación de las condiciones laborales de los trabajadores del sector».