Renfe Mercancías y Deutsche Bahn (DB) negocian un acuerdo, que se encuentra ya en una fase avanzada, para ser socios industriales en el transporte de mercancías, mediante el cual el operador ferroviario permitiría a la compañía española crecer y lograr nuevos tráficos para encarar la senda de la rentabilidad, según recoge el diario La Vanguardia.

El pasado mes de marzo, la ministra de Fomento, Ana Pastor, anunció que Renfe Mercancías daría entrada a un socio industrial privado, después de que la sociedad matriz se convirtiese en enero en un ‘holding’ del que dependen cuatro filiales: viajeros, mercancías, fabricación y mantenimiento, y gestión de activos y material rodante.

Ahora, todo indica que el operador alemán es el primero en la lista que maneja el Ministerio para incorporarse como socio, después de los contactos que Pastor ha mantenido en Berlín durante su participación en InnoTrnas la semana pasada.

Los operadores español y alemán proyectan la creación de una nueva sociedad participada por ambos al 50%, y no por la entrada de la alemana en el capital de la filial de carga de la española. Cabe recordar que existen precedentes de colaboración entre las dos compañías, siendo socias ambas en la operadora de mercancías por ferrocarril Transfesa.

En esta, DB posee el 77% del capital, a través de su filial DB Schenker Rail, y Renfe el 20%. Por otra parte, en 2013, los operadores firmaron un acuerdo para impulsar este tipo de tráfico en el Corredor Mediterráneo en los próximos años.

Equilibrar el balance

Pese a que controla el 85% de la carga que se mueve por tren en España, Renfe ha sido hasta el momento incapaz de dar beneficios, si bien en 2013, Renfe Mercancías sumó el primer aumento de carga transportada en la última década, trasladando 19,51 millones de toneladas, un 14,2% más que en 2012. Sin embargo, tuvo unas pérdidas de 76,9 millones de euros, y la previsión del 2014 es que sean de 86 millones de euros.

En sus proyecciones, la compañía no espera beneficios hasta dentro de cinco años. Por esta razón, la alianza con el operador alemán, el primero de mercancías de Europa, con una facturación anual de más de 4.500 millones y 5.000 ferrocarriles operando al día en 17 países, constituiría un valor seguro para Renfe, que pretende aumentar su tamaño y su músculo para prepararse para competir en un mercado muy duro y con el transporte por carretera.

Otros candidatos

El otro candidato en la lista de Renfe Mercancías sería el operador francés SNCF, con el que ya tiene una alianza para el transporte de viajeros en las nuevas líneas de alta velocidad que enlazan España y Francia. Además, este operador está presente en las mercancías al sur de los Pirineos a través de Comsa Rail Transport.