La desastrosa gestión que está haciendo el Gobierno autonómico catalán en relación con los rebrotes de la covid-19 en Lérida y el área metropolitana de Barcelona rebosa cuestiones de índole puramente sanitaria y tiene efectos económicos relevantes que también afectan al transporte.

Así, entre la relación de actividades declaradas esenciales recogidas en el Decreto Ley 27/2020, de 13 de julio aprobado este martes no se incluye al transporte de mercancías, aunque posteriormente sí que se ha incluido.

Esta situación suponía, en un principio, a juicio de Fenadismer, «una prueba más de la poca consideración que los poderes públicos tiene hacia un sector tan esencial, que representa más del 5% del PIB, y que sólo en la comunidad autónoma de Cataluña lo conforman 19.000 empresas de transporte público de mercancías por carretera, en su mayoría pequeñas y medianas empresas, que con su actividad permiten garantizar un abastecimiento adecuado de mercancías tanto a la población en general como al resto de actividades económicas y productivas, como así ha quedado demostrado de forma evidente en los últimos meses».

Ante la posibilidad de que el Gobierno catalán declare el confinamiento de algunas áreas territoriales en Cataluña, la patronal «confía en que las medidas que incluyera tal declaración no afectarán a la circulación de los vehículos de transporte de mercancías, de modo análogo a como se exceptuó en su día a nivel nacional por la declaración del estado de alarma», tal y como así ha sido finalmente.

En este entido, finalmente, la Consejería de Sanidad catalana exceptúa de las restricciones a la circulación de entrada y salida a las áreas confinadas al transporte de mercancías para garantizar el abastecimiento, así como el tránsito de los camiones por las autovías que pasen por las zonas cerradas.