La OCDE y el ITF analizan el impacto de los megaportacontenedores

Desde la Asociación, piden la implicación de todas las partes interesadas.

El establecimiento de un mercado único ha sido uno de los mayores éxitos de la Unión Europea hasta el momento y un elemento central de su agenda. Sin embargo, según reclaman desde la Asociación Europea de Navieros, Ecsa, está claro que se trata de un mercado «incompleto y disfuncional en lo que respecta a algunos sectores«.

Es el caso del transporte marítimo, que sigue siendo el principal perjudicado en comparación con otros medios de transporte. En muchos casos, las mercancías que son enviadas en buques para su traslado entre puertos comunitarios exigen numerosos trámites administrativos que involucran a múltiples autoridades e intermediarios. 

A los documentos y requerimientos relacionados con las cargas, se suman los relativos a los buques, en un proceso que resulta «complejo y repetitivo» y que además es diferente según el país de que se trate.

Aunque la Directiva sobre formalidades de información para los buques pretendía simplificar y armonizar dichos trámites, ha logrado justo lo contrario, como denuncian desde Ecsa, ya que los trabajadores del sector se enfrentan actualmente a una mayor carga administrativa, con el consecuente estrés y la pérdida de productividad.

Los armadores europeos agradecen que la Comisión Europea se haya decidido a revisar esta normativa y la Ventanilla Única Marítima Europea, ya que en Bruselas están analizando no solamente las ventajas de armonizar y simplificar las obligaciones documentales en lo que respecta a las embarcaciones, sino también en cuanto a las aduanas.

Desde la Asociación, piden la implicación de todas las partes interesadas, especialmente las autoridades a nivel nacional, regional y portuario para lograr un verdadero mercado único a nivel marítimo.