granelero capesize

Desde Ecsa esperan que el transporte marítimo en aguas árticas y antárticas aumente su volumen en los próximos años.

El cambio climático y medioambiental, el desarrollo sostenible y la cooperación internacional merecen recibir la misma atención en el marco de la política integrada de la Unión Europea para la región del Ártico. Así lo ha manifestado la Asociación Europea de Navieros (Ecsa), que considera que las tres son áreas prioritarias en este ámbito.

Así, dado que la Comisión Europea está implantando la política europea y el Parlamento Europeo está trabajando en su propio informe al respecto, los armadores europeos han decidido adoptar un documento que incluye una serie de medidas que debería adoptar la Unión Europea (UE) para mejorar las condiciones de navegación en aguas polares.

En este sentido, la asociación aprecia que la UE apoye sus esfuerzos para implantar el Código Internacional para buques que operan en aguas árticas y antárticas, adoptado por la Organización Marítima Internacional, OMI.

Código polar

El Código Polar, que entrará en funcionamiento en enero de 2017, es una regulación obligatoria y uniforme que garantiza la igualdad de condiciones en este área y que aumentará el nivel de confianza en la seguridad y el respeto al medio ambiente del transporte marítimo.

Desde Ecsa esperan que el transporte marítimo en aguas árticas y antárticas incremente su volumen en los próximos años y agradecen las precauciones que se han tomado para garantizar la seguridad en el mar. Asimismo, han declarado que la sostenibilidad del entorno ártico no puede «comprometerse».

También han mostrado su apoyo a las acciones incluidas en la política europea, que concretamente mejorarán las condiciones de navegación en aguas árticas y antárticas y ayudarán a superar los desafíos a los que los armadores se enfrentan en la zona.