Centro de Transportes de Coslada en Madrid

Las empresas no suelen optar por el control de su facturación, pese a que genera significativas ganancias.

La optimización de los costes de transporte supone una prioridad actualmente para el 65% de los gerentes y directores de logística, especialmente en los sectores de industria, distribución y transporte, tal y como señala un reciente estudio de Generix.

Para reducir sus costes de transporte, el 57% de las empresas utiliza un sistema de ‘pooling’ que garantiza una mejor carga del vehículo, mientras que el 47% analiza sus costes de transporte y el 44% se centra en la optimización de sus entregas.

Sin embargo, no suelen optar por el control de su facturación, pese a que genera significativas ganancias, tanto en términos de carga de trabajo como de costes de transporte. Para optimizar los costes es preciso un análisis, con la consiguiente identificación de las posibles áreas de optimización.

El segundo desafío identificado es la mejora de las herramientas de gestión operativa. Actualmente, el Excel sigue siendo la favorita de las empresas para gestionar su actividad de transporte, aunque la mayoría utilizan otras soluciones para tratar de mitigar las limitaciones de este programa y del sistema de planificación de recursos empresariales o ERP.

Todo esto implica que los datos no están actualizados y deben procesarse manualmente, y evita que las empresas logren los ahorros que obtendrían con la centralización de recursos y habilidades.

Mejora de la visibilidad

Por otro lado, la mayoría de los operadores B2B tienen una baja visibilidad de las operaciones ejecutadas por sus transportistas. Miden el rendimiento a partir de la información tardía de clientes y conductores, pero para su mejora es fundamental estar informado en todo momento.

En los próximos cinco años, el software para empresas de transporte TMS, las herramientas de movilidad y el Internet de las Cosas proporcionarán una gran visibilidad, mejorando la capacidad de reacción en caso de surgir algún problema, con lo que se podría minimizar el impacto para el cliente.

El 60% de los encuestados con un presupuesto superior a los 20 millones de euros ya están utilizando un TMS, que ayuda a conseguir ahorros sustanciales, pero también mejora la calidad del servicio. En cambio, los que disponen de un presupuesto más reducido, pueden optar por la instalación de un TMS en la modalidad SaaS.

Las empresas que lo utilizan han conseguido reducir sus gastos de transporte entre un 5% y un 25%, razón suficiente para que el 25% de las empresas cuyo presupuesto oscila entre los ocho y los 19 millones anuales se plantee esta inversión en el plazo de dos años, porcentaje que llega al 18% en las que disponen de un presupuesto entre los tres y los siete millones.