Pese a que el sector logístico y de transporte sigue operando en plena crisis sanitaria, el cierre de los establecimientos comerciales y de gran parte de la industria repercute en un descenso de actividad que se deja sentir tanto en España, como en otros países europeos.

Así mismo, tras el espejismo inicial del incremento de actividad en algunos segmentos con el inicio de las medidas de confinamiento, el paso del tiempo empieza a hacer mella.

En este sentido, en Francia, las principales asociaciones empresariales del transporte de mercancías por carretera estiman que un 70% de las empresas del sector están paradas o tienen una actividad significativamente menor de la habitual.

Esta situación puede poner en riesgo la continuidad de la cadena logística de productos de primera necesidad en el país, por lo que piden medidas que les permitan contar con la liquidez que les ayude a mantener su actividad mientras dure la crisis.

Así, por ejemplo, las organizaciones empresariales del sector reclaman medidas contra los retrasos en los pagos de los servicios de transporte y otras medidas fiscales relacionadas con el gasóleo profesional, entre otras, así como diferimientos en los impuestos de hidrocarburos.

Además, las empresas también piden a las autoridades que piensen en el desolador panorama económico que va a quedar una vez se consiga vencer el avance de la enfermedad, lo que requerirá un apoyo público decidido.