El último consejo de administración del aeropuerto de Castellón ha certificado la decisión tomada para iniciar un cambio de rumbo en la gestión de la instalación, hacia una mayor diversificación de sus actividades, una vez superadas las dificultades financieras que venía arrastrando.

En este sentido, las autoridades autonómicas valencianas pretenden diversificar el potencial del aeropuerto de Castellón una vez afianzado en el sector turístico y con sus cuentas saneadas, tras ampliaciones de capital por importe de 39,3 millones de euros y la capitalización de la deuda para restablecer el equilibrio patrimonial de la sociedad gestora.

Dentro del ámbito de la carga aérea, la intención del Gobierno valenciano es convertir a la instalación aeroportuaria castellonense en un un hub logístico y empresarial que vaya más allá del sector turístico, con el fin de que se convierta, junto con el puerto de Castellón, en el motor logístico para la provincia.

El pasado 2018, la instalación aeroportuaria de La Plana movió 125.448 pasajeros, cifra que supone un incremento de un 6,88% con respecto a 2018. De igual modo, por el aeropuerto también han pasado 7.462 pasajeros el pasado mes de enero, lo que implica un ascenso anual con respecto al primer mes de 2019 de un 17,98%.

En idéntico sentido, las operaciones han alcanzado el pasado ejercicio en el aeropuerto de Castellón un volumen total anual de 6.515, un 146,66% más que en todo 2018.