almacen frigorifico en plataforma lidl de Alcala_2

El sector se encuentra excluido de las bonificaciones del Impuesto Eléctrico y no puede obtener ayudas a la eficiencia energética de forma directa.

La Asociación Española de Explotaciones frigoríficas, logística y distribución de España, Aldefe, ha expuesto ante la Confederación Española de Organizaciones Empresariales, CEOE, la «urgente necesidad del control de precios en materia de energía«, después de que se registrara un crecimiento del 44,4% entre los años 2016 y 2018.

Además, desde Aldefe creen que se deben rebajar las tasas e impuestos del sector, pues pese a que su factura eléctrica representa en torno al 40% de la cuenta de resultados y la fiscalidad ligada a la energía «es altísima«, el sector del almacenamiento frigorífico aún se encuentra excluido de las bonificaciones del Impuesto Eléctrico.

Tampoco puede obtener ayudas a la eficiencia energética de forma directa porque la Administración no lo considera una industria, pese a que es responsable del transporte y almacenamiento de miles de toneladas de alimentos y otros productos perecederos.

Por otra parte, estas empresas deben enfrentarse al «intrusismo» de los almacenes privados, que «ofrecen servicios a precios irrisorios, pero de baja calidad«, y no reúnen las condiciones necesarias para garantizar la calidad al cliente.

Con una capacidad frigorífica total de 6.000.000 m³, el sector factura anualmente 200 millones de euros. Los túneles de congelación alcanzan unas 1.200 toneladas diarias y la producción de hielo se cifra en torno a las 1.500 al día.