Barco granelero

El límite para 2019 parece muy difícil de cumplir y hubiera sido más realista fijarlo alrededor de los 300 millones de toneladas.

Dado el fuerte crecimiento de las importaciones chinas de carbón en julio y agosto, cabe preguntarse si el país podrá mantener el máximo fijado para 2019. En el mes de agosto, se importaron 32,9 millones de toneladas, un 14,9% más, ligeramente por encima de la cifra de julio, con 32,8 millones que suponen un ascenso del 21%.

Este nivel de las importaciones ha contribuido a elevar las tasas de flete de los graneles sólidos durante este periodo, alcanzando de media el segmento ‘capesize‘ los 27.900 dólares y el segmento panamax los 17.500 dólares en el octavo mes del año, frente a los 16.300 y los 9.500 dólares del año anterior.

Desde enero, las importaciones chinas de carbón han alcanzado los 220 millones de toneladas, un 8% más que en el mismo periodo de 2018, según recoge un informe de Alphaliner. Esta cifra se sitúa muy cerca del teórico límite de 280 millones que habría fijado el Gobierno del país para mantenerlas al mismo nivel que en 2018.

De este modo, entre septiembre y diciembre China solamente podría importar hasta 60 millones de toneladas, por lo que estaría obligada a reducir la media de los envíos en casi un 45%. De hecho, que varios puestos del sur del país ya habrían alcanzado su límite este año.

El límite para 2019 parece, por tanto, muy difícil de cumplir y hubiera sido más realista fijarlo alrededor de los 300 millones de toneladas, especialmente por el incremento que se ha producido durante los meses de verano para asegurar el suministro de carbón durante la temporada alta, la diferencia de precio entre el producto nacional y el importado, y la estrategia de los usuarios para diversificar los recursos.