El astillero Unión Naval de Valencia ha suspendido su actividad.El astillero Unión Naval de Valencia ha suspendido su actividad como consecuencia de la apertura del procedimiento de la Comisión Europa contra el tax lease español en junio.

Por lo tanto, los astilleros no disponen de un marco legal que les permita acceder al mercado y contratar nuevos buques en las mismas condiciones que el resto de astilleros europeos que disponen de sistemas de tax lease y que precisamente son los «denunciantes del sistema español», según ha informado Boluda Corporación Marítima.

Las reiteradas negativas del comisario de Competencia, Joaquín Almunia, a admitir las alternativas para el nuevo régimen propuestas por el Estado español, rechazando la adaptación al sistema francés, que él mismo planteó, sumado al hecho de que, tras más de un año, desde el inicio del procedimiento, siga sin confirmar que el régimen español funcionaba al amparo de la confianza legítima y de la seguridad jurídica necesarias, provocan «consecuencias demoledoras» para la actividad naval en España.

Unión Naval Valencia no ha podido acceder a nuevos contratos en estas circunstancias. Por ello, el astillero ha decidido suspender la actividad de construcción naval tras la finalización de los contratos en vigor.

Actualmente, se encuentran en fase de construcción avanzada cuatro remolcadores para el puerto de Amberes cuya finalización está prevista  sin incidencias este otoño.

Recientemente la empresa inicio el periodo de consultas con los representantes de los trabajadores, con el fin de negociar la suspensión ordenada de la actividad y alcanzar un acuerdo para los 80 empleados que componen la plantilla.

Por su parte, Boluda Corporación Marítima prevé mantener la concesión hasta su vencimiento, desarrollando actividades compatibles con el objeto de la concesión.