La incertidumbre que rodea a la futura salida de Reino Unido de la Unión Europea no es ajena al sector de la automoción, preocupado por el posible refuerzo de los controles aduaneros, que tendría consecuencias en todas las actividades comerciales entre ambas zonas.

Por ello, los concesionarios británicos han empezado a importar una mayor cantidad de vehículos, una situación que está obligando a fabricantes como PSA a aumentar la producción de unidades con volante inglés, en este caso en su planta de Vigo, para atender el crecimiento de la demanda.

Los envíos ro-ro desde la terminal de Bouzas hacia Reino Unido han empezado a repuntar ya en el mes de enero de 2019, pero los volúmenes más destacados se han registrado en febrero, según recoge el diario Faro de Vigo.

Este incremento de la demanda ha llevado a la naviera UECC a poner en marcha en el segundo mes del año una segunda escala semanal en la ruta entre Vigo y el puerto de Sheerness. Aunque en principio se trata de un ajuste puntual, podría mantenerse durante más tiempo si se mantiene el aumento de pedidos desde Reino Unido.

En PSA las previsiones de producción apuntan a un nuevo incremento de las unidades fabricadas en el mes de marzo. Además, podrían empezar a embarcar en Bouzas vehículos procedentes de la planta de Opel en la localidad zaragozana de Figueruelas, como ya ocurre con las instalaciones del grupo en Villaverde, en Madrid.