La salida de Reino Unido de la Unión Europea no producirá cambios en la actividad del Eurotunnel. La empresa ha afirmado su decisión de facilitar los intercambios entre Francia y Reino Unido como un motor entre para el desarrollo tanto del país británico como de la Europa continental.

El Túnel de la Mancha fue establecido en función del tratado internacional de Canterbury, firmado hace 40 años por el gobierno inglés y francés.

Reino Unido nunca ha sido parte de la zona Schengen, por lo que permanecerán los procedimientos de control de fronteras actuales  tanto para el paso de personas como el de mercancías.

Desde la compañía, además, consideran que una reducción de la libra esterlina reduciría la deuda del grupo en esa moneda, así como aumentaría los costes para los competidores marítimos y apoyaría las exportaciones británicas, por lo que se podrían llegar a compensar los diferentes aspectos negativos.

El Eurotunnel es un elemento importante en la cadena de suministro entre Reino Unido y Europa continental. Un total de 1,5 millones de camiones cruzan el túnel de la Mancha cada año.