Telefónica está embarcada en una serie de movimientos que le permitan aligerar una estructura que se extiende por sectores y mercados diferentes, que actúa como un lastre para su área de negocio principal.

Con el fin de adelgazar su perímetro, la compañía baraja opciones que, en consonancia con lo ocurrido el año pasado, le permitan seguir generando ingresos, al tiempo que reduce su deuda, que en 2019 ha retrocedido un 8,1%.

En este marco, la operadora baraja desprenderse de algunas de sus filiales, con el fin de concentrarse en un modelo de negocio sostenible centrado en sus cuatro mercados clave (España, Alemania, Brasil y Reino Unidos), así como en sus áreas de tecnología e infraestructuras, que forman algo así como su núcleo duro.

Así las cosas, El Confidencial ha publicado esta misma semana que varias empresas de capital riesgo habrían mostrado su interés por hacerse con Zeleris, un operador logístico creado para dar servicio al grupo, pero que ha ido evolucionando y que puede ofrecer cierto atractivo por su perfil en el segmento de la logística urbana.

Fundada en 1999, bajo la marca Aeris en Madrid, en 2010 se convierte en Zeleris. Actualmente, el operador cuenta con nueve plataformas distribuidas por todo el país para dar una cobertura de reparto y otros servicios de logística integral.