Más allá de la crisis sanitaria global, Galicia vive desde hace meses una situación de cierres industriales consecutivos que amenazan la economía regional y agravan la situación que vive el transporte de la región.

Primero ha sido el proceso de Endesa As Pontes, que ha supuesto la desparición y reconversión de las empresas de transporte de carbón y ahora Alu Ibérica, propietaria de la factoría que en su día fuese de Alcoa anuncia un procedimiento de despido colectivo para 534 trabajadores de sus instalaciones de San Cibrao.

Los trabajadores de este centro ya han empezado diversas movilizaciones que continuarán en los próximos días y que incluyen denuncias ante la Inspección de Trabajo.

La multinacional pretende cerrar la fábrica de aluminio y mantener la de alúmina, con 600 empleados, de momento, lo que afectará de lleno a cientos de transportistas gallegos tanto por el cierre de Endesa As Pontes, como ahora por el de Alcoa, según Fegatramer.

Esta situación acentuará la difícil situación económica que viven numerosas empresas de transporte de la zona, al tiempo que podría generar trasvases hacia otros segmentos de actividad, lo que, a su vez implicaría graves desajustes entre oferta y demanda de transporte, con efectos sobre los precios de los servicios de transporte de mercancías por carretera en la región.