La inestabilidad política que vive España desde hace ya varios años se traduce en circunstancias insospechadas entre las que se encuentran el dictado de numerosos Reales Decretos amparados bajo una aplicación laxa del criterio de «urgente necesidad».

Precisamente esta situación ha salido a relucir en la última reunión de las asociaciones que componen el Comité Nacional de Transporte con la cúpula de la CEOE, en la que el sector hizo referencia al papel cada vez más residual que tiene como órgano consultivo de un Ministerio de Fomento que de un tiempo a esta parte recurre menos a él.

De igual modo, en el encuentro se ha analizado el impacto de la regulación del derecho del trabajo “a la carta” para facilitar la conciliación del trabajo y de la vida familiar en un sector con jornadas de trabajo diferentes a las habituales y que extiende sus efectos tanto en el transporte capilar, como en el de media y larga distancia doméstico, así como en el internacional, además de en múltiples categorías profesionales, entre las que se encuentran los conductores profesionales y el personal administrativo y de almacén, en un marco de escasez de profesionales.

Ante esta situación, el Comité ha solicitado a la CEOE que actúe como garante mediador ante los interlocutores sociales y ante el Gobierno, con el fin de que, como refiere Atfrie, se busque respetar la conciliación y crear un mecanismo que respete las condiciones específicas del transporte por carretera.