camiones frigorificos en un aparcamiento de carretera

El pleno del Congreso de los Diputados ha dado este jueves luz verde al nuevo impuesto sobre gases fluorados de efecto invernadero, incluidos en el proyecto de ley de medidas de fiscalidad medioambiental y otras medidas tributarias. Tras su paso por el Senado donde ha incorporado una decena de modificaciones ha superado el trámite definitivo en la Cámara Baja.

El texto ha sido criticado por la oposición, que ha argumentado que no se trata realmente de una fiscalidad verde, a pesar del título del proyecto, además de por las previsiones sobre el fracking y los cambios en el impuesto de residuos radiactivos que se han incluido en el proyecto.

Proyecto de ley 121/000054

«El Proyecto de Ley por el que se establecen determinadas medidas en materia de fiscalidad medioambiental y se adoptan otras medidas tributarias y financieras» fue publicado en el Boletín Oficial de las Cortes Generales el pasado 3 de julio de este año,  pero no ha sido ahora tres meses después, cuando el Congreso a dado luz verde a la nueva medida.

El artículo relacionado con el impuesto sobre gases fluorados es el quinto de este proyecto de ley. En él se argumentan los motivos de la creación del nuevo impuesto, con el que se pretende obtener una «economía sostenible», además de estimar «oportuno la introducción de mecanismos de corrección de determinadas externalidades ambientales, tal es el caso de las ocasionadas por la emisión de gases de efecto invernadero: por su alcance global y por la magnitud del impacto medioambiental».

Los hidrocarburos halogenados han venido siendo utilizados de manera habitual en numerosos sectores, como refrigerantes, disolventes, agentes espumantes o agentes extintores de incendios, por sus especiales propiedades.

Sin embargo, entre las características de estas sustancias destaca su negativa contribución al calentamiento de la atmósfera, con un potencial de calentamiento global mucho más elevado que el CO2. Por eso, gran parte de estas sustancias han sido reguladas por el Protocolo de Kioto, donde se establecieron objetivos obligatorios de emisión para los países desarrollados que lo hayan ratificado, como los Estados miembros de la Unión Europea.

En el proyecto de ley se establece la posibilidad de practicar una deducción del impuesto en los supuestos en los que se acredite la destrucción de los productos que contengan gases fluorados, ya que se considera que regular estas opciones estimula el desarrollo de tecnologías ecológicas.

Atfrie critica la medida

Por su parte, la Asociación Española de Empresarios de Transportes Bajo Temperatura Dirigida, Atfrie, junto a las organizaciones empresariales afectadas por esta nueva medida, Conaif, Affyt, Aldefe, Fenie, Agic y Cni, han mostrado su oposición al proyecto de ley y a la aplicación del nuevo impuesto. De forma conjunta han realizado un escrito criticando el impuesto.

Según Atfrie este impuesto que se podría aplicar a partir del próximo 1 de enero de 2014, llevará a la desaparición y cierre de muchas empresas por «el quebranto económico que supondrá».

Las asociaciones han elevado escrito al Ministro de Industria, Portavoces del Partido Popular y del Grupo Socialista del Congreso de los Diputados, así como, al Presidente de la Cámara de Hacienda y Administraciones Públicas del Congreso de los Diputados, criticando la medida y pidiendo la derogación de la futura ley.