El tráfico de mercancías del puerto de Barcelona ha sumado en el mes de marzo un total de 4,9 millones de toneladas, lo que implica una caída del 8,3% debida al impacto del Covid-19 en el comercio internacional y la industria, que se ha vivido primero en buena parte de Asia, y ahora está afectando a Europa y América.

Las consecuencias negativas de la pandemia se están haciendo notar en todo tipo de tráficos, especialmente en las mercancías más ligadas a los sectores industriales no considerados básicos, aunque hay algunos que han registrado incrementos con motivo del estado de alarma.

En el caso de los contenedores, en marzo han pasado por el puerto 219.827 TEUs, un 18,9% menos, lo cual se explica por el retroceso del 38% en los contenedores en tránsito. Mientras, la caída de las importaciones se sitúa en el 19% y las exportaciones han aumentado un 8%.

Los cambios en este ámbito se explican por la cancelación de aproximadamente el 50% de las escalas de servicios de Extremo Oriente por la paralización de la actividad productiva en China, que han tenido una repercusión directa en las importaciones. En concreto, el tráfico procedente de este país ha registrado un descenso del 41%.

Además, la demanda en general se ha debilitado en el continente europeo desde finales de 2019, una situación que se ha agravado con la pandemia. Igualmente, se ha registrado una fuerte demanda desde el exterior de productos como la carne de cerdo, los forrajes, los medicamentos y los productos de higiene, lo que ha impulsado el crecimiento de las exportaciones.

Tráfico de automóviles y pasajeros

Conviene apuntar que el movimiento de automóviles y pasajeros se ha visto especialmente afectado por el coronavirus, contabilizándose en el primer caso 52.605 unidades en marzo, un 30,7% menos que en el mismo mes de 2019.

En cuanto a las importaciones de vehículos, el retroceso se sitúa en un 20%, por el cierre de los canales de distribución y comercialización de vehículos en el mercado español desde el 16 de marzo. Las exportaciones, en su caso, han caído un 27% debido a que la mayor parte de los fabricantes han decidido cerrar sus plantas de producción en España.

En lo que respecta al tráfico de pasajeros, desde mediados de marzo está prohibida la entrada a los puertos españoles de buques de pasaje procedentes de Italia y cruceros procedentes de cualquier parte del mundo. Esto ha hecho que el tráfico de pasajeros caiga un 77% en el caso de los cruceros, con 30.008 pasajeros, y un 54,8% para los ferries, con 42.660 pasajeros.

Por último, en las Autopistas del Mar el tráfico ha crecido un 4%, principalmente por el servicio entre Barcelona y Civitavecchia, que ha repuntado un 22%.