Son los gajes del oficio, dicen. En todo caso, estar en primera línea, con amenazas añadidas, y tener la consideración de trabajador esencial entraña un riesgo que, en este caso, parece invisible, por pequeño, pero que está teniendo efectos graves y extendidos.

Según Fenadismer, que ha obtenido los datos a través del gobierno autonómico asturiano, los registros desagregados preeliminares del Estudio Nacional de Epidemiologia de la Infección por Sars-Cov-2 dados a conocer por el Instituto de Salud Carlos III a mediados de mayo muestran que, por sectores de actividad analizados, la mayor proporción de casos positivos se concentra entre los trabajadores del transporte.

Este colectivo presentaría una tasa de un 5,6% de positivos, que se colocaría muy por encima de los profesionales de la salud que prestan asistencia clínica, con un 3,8% y de los empleados adscritos a otros centros sanitarios, con un 3,4%.

A este respeto, la patronal apunta que a «su condición de trabajadores extraordinariamente móviles» se añade la circunstancia de que «en las plataformas y centros de carga y descarga se ven obligados a bajar de la cabina del camión e interaccionan con trabajadores de otras empresas, de diferentes centros de trabajo durante la misma jornada o la misma semana, con quienes es difícil en muchos casos preservar la distancia de seguridad«.