El desarrollo del comercio electrónico transfronterizo, que está experimentando un gran crecimiento, está transformando la logística actual y podría garantizar el futuro de la industria de la carga aérea.

De acuerdo con el último informe de DHL, el e-commerce internacional aumentará a un ritmo del 25% entre 2015 y 2020, pasando de los 300.000 millones de dólares (282.432 millones de euros) a los 900.000 millones de dólares (847.296 millones de euros), doblando el ritmo de crecimiento de las operaciones registradas dentro de un mismo país.

Los retailers on-line están incrementando sus ventas entre un 10 y un 15% de media simplemente por ampliar su oferta al mercado internacional y ofrecer servicios ‘premium’. De hecho, los que han incorporado opciones de envío más rápidas han crecido 1,6 veces más rápido de media que sus competidores.

Hasta ahora, este tipo de mercancía representaba la base de los volúmenes de la carga aérea mundial. Sin embargo, los acuerdos recientes de Alibaba con las navieras Maersk, CMA-CGM y ZIM implican que el comercio electrónico ha cruzado la barrera del transporte aéreo para pasar al marítimo, con lo que los consumidores tendrán ahora una mayor variedad de opciones.

El principal obstáculo para el tráfico transfronterizo sigue siendo la falta de claridad respecto al coste real del transporte de la mercancía.

Sin embargo, el principal obstáculo para el tráfico transfronterizo sigue siendo la falta de claridad respecto al coste real del transporte de la mercancía, ya que muchos consumidores que compran on-line en otro país se encuentran con que el precio del producto no incluye los costes de transporte y aranceles. Esto supone que a veces la mercancía se quede en los almacenes durante demasiado tiempo o sea abandonada.

Uno de los principales inconvenientes con los que se enfrentan los compradores on-line, es el de conocer de antemano el coste total de sus compras transfronterizas.

Hasta ahora, este tipo de servicios era ofrecido por los grandes integradores, como DHL, UPS o FedEx, lo que facilitaba la gestión de la entrega de productos con el conveniente sistema de trazabilidad, controlando desde la primera hasta la última milla.

Sin embargo el desarrollo de nuevas App, desarrolladas por transitarios especializados, les permitirá a estos combinar líneas aéreas y marítimas, compitiendo con los grandes integradores.