Los transportistas franceses informaran sobre la contaminacion de CO2

Informe Transport Environment Reporting Mechanismpuede descargarse en este enlace(disponible en inglés, en formato pdf, de 96 páginas, y 6,6Mb).

El transporte en Europa genera niveles perjudiciales de contaminantes atmosféricos y una cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE. Así se desprende del último informe anual sobre el impacto ambiental del transporte en Europa publicado por la Agencia Europea de Medio Ambiente.

El estudio “Transport Environment Reporting Mechanism” (TERM)  asegura que muchos de los problemas ambientales ocasionados pueden corregirse con un mayor esfuerzo para alcanzar los nuevos objetivos planteados desde la UE.

Aunque la contaminación atmosférica ha descendido a lo largo de los dos últimos decenios, sigue siendo un grave problema en muchas zonas. Las «normas Euro» aplicadas a los automóviles no han logrado reducir las emisiones reales de NO2 a los niveles establecidos en la legislación, si bien han supuesto importantes mejoras de la calidad del aire en general.

El crecimiento del transporte de mercancías también influye en una peor calidad del aire. Esta fue una de las principales causas de los altos niveles de NO2 registrados. El aumento del transporte marítimo en los dos últimos decenios explica también que las emisiones de óxidos de azufre responsables de la lluvia ácida no se hayan reducido más que un 14% desde 1990, pese a que se han conseguido importantes mejoras de eficiencia.

Europa necesita reducir aún más el consumo energético del transporte, ya que en 2011 solo fue un 4,3 % menor que el máximo alcanzado en 2007. El consumo de energía de algunos modos de transporte ha estado muy influenciado por las fluctuaciones económicas de los últimos años. La demanda de transporte de mercancías es especialmente sensible las fluctuaciones económicas. Tras una fuerte caída entre 2008 y 2009, creció un 5,4 % en 2010.

Según el documento, se han producido algunas mejoras en los últimos años, si bien cabe atribuirlas en parte a la reducción de la actividad económica causada por la recesión. A medida que vaya mejorando el clima económico, los nuevos objetivos de la UE para el transporte deberán contribuir a reducir todavía más los impactos ambientales.

Como otros de interés destaca que el sector del transporte ha de reducir las emisiones de dióxido de carbono un 68 % entre 2010 y 2050 para cumplir el objetivo de la UE. Las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por el transporte se redujeron sólo un 0,4 % entre 2009 y 2010 y las primeras estimaciones apuntan un descenso similar entre 2010 y 2011.