Pese a que el Gobierno ha aprobado una línea de avales públicos por importe de 40.000 millones de euros, para garantizar la liquidez de las empresas, especialmente autónomos y Pymes, el acceso al crédito suele ser difícil para las empresas de transporte.

Estas operaciones financieras deben considerarse preconcedidas al ir avaladas por el Estado, pero, como indican desde Fenadismer, «la cruda realidad a la que se enfrentan los autónomos y Pymes al acudir a las entidades financieras para acogerse a esta línea de financiación ventajosa es decepcionante«.

Según la organización empresarial, esta situación «demuestra una vez más que muchos Bancos no han entendido aún el momento tan excepcional en que nos encontramos desafortunadamente y la necesidad de tratar de evitar que cientos de miles de autónomos y pequeñas empresas puedan desaparecer por falta de liquidez«.

Así mismo, Fenadismer asegura haber recibido «numerosas quejas», que alertan de que «las entidades bancarias están denegando automáticamente miles de operaciones de préstamos de todos aquellos solicitantes que lleven menos de tres años desarrollando su actividad, o bien que hayan tenido pérdidas contables o alguna situación de morosidad anteriores al 31 de Diciembre, incluso aunque las hayan subsanado durante este año 2020″.

A juicio de la patronal, esta circunstancia agrava «la situación económica y de supervivencia de miles de autónomos y pymes españolas», por lo que pide que se modifiquen urgentemente los criterios de concesión de las líneas de financiación.