Después de dos días de tener bloqueado el paso a todo tipo de vehículos, los Mossos de Esquadra y la Policía Nacional se han decidido a desalojar el paso fronterizo de La Jonquera en la AP-7, en la que aún quedaban en la mañana de este miércoles unos 200 manifestantes manteniendo el bloqueo para protestar contra la sentencia del procés, pese a que Tsunami Democràtic ya había desconvocado la concentración a primera hora.

En la calzada están trabajando operarios de la autopista para despejar las enormes barricadas montadas a lo largo de la calzada y recuperar la normalidad, mientras la policía trata de reducir en la localidad gerundense de Salt a un grupo de manifestantes que sigue lanzando objetos.

Además, se han abierto diligencias de investigación por delitos de desórdenes públicos contra 170 personas. En cuanto a la frontera de Irún, el tráfico es fluido, a pesar de que algunos manifestantes colapsaran en la jornada del martes la carretera con sus vehículos.

Desde la Federación Gallega de Transporte de Mercancías, Fegatramer, han denunciado las consecuencias que están teniendo estas protestas para el sector del transporte, con un alto coste humano y económico, pues las pérdidas directas por facturación y las derivadas por pérdidas de cargas y clientes superan los 100 millones de euros.

Igualmente, el perjuicio económico para otros sectores productivos derivado de los problemas que están sufriendo los transportistas se estima en más de 500 millones. Esto supone unos 25 millones de euros diarios en pérdidas sobre el flujo de las exportaciones e importaciones españolas, pese a que el sector había advertido previamente de la situación a las autoridades para que tomaran medidas.