El crecimiento del e-commerce ha sido uno de las principales consecuencias de la pandemia para el sector de gran consumo, pues en pocos meses se ha alcanzado el crecimiento del canal esperado para los próximos cinco años.

Este hecho ha sido ampliamente analizado durante el XI Congreso Aecoc de Supply Chain, que ha valorado el impacto que esta digitalización está teniendo sobre las estrategias logísticas de las empresas.

Así, como han explicado desde Auchan Retail, en 2025 el e-commerce tendrá una cuota de mercado del 5% en el sector de la alimentación. Es importante, por ello, contar con una estrategia flexible y capaz de servir al cliente en cada momento, teniendo en cuenta sus necesidades.

En su caso, aunque han reconocido que al principio de la pandemia tuvieron problemas para asumir el aumento de la demanda ‘on-line’, se han propuesto triplicar el peso de estas ventas en su negocio para 2027.

Para acelerar el proceso de adaptación al nuevo escenario que se presenta, Alcampo ha llegado a un acuerdo con el supermercado ‘on-line’ británico Ocado, que colaborará en la actualización tecnológica de su web y su ‘app‘, la robotización de sus almacenes y la aplicación de soluciones para una entrega personalizada.

Por su parte, desde Leroy Merlin, que en 2020 incrementó sus ventas digitales en un 167%, llegando a los 160 millones de euros de facturación en el canal, han reconocido haber avanzado más en digitalización en los últimos 24 meses que en los 24 años anteriores.

La marca proyecta cerrar el año gestionando 2,3 millones de pedidos ‘on-line‘ y de venta telefónica, con una facturación de 200 millones para el canal, sobre un volumen de negocio total de 3.000 millones.

En su opinión, los usuarios escogerán a los operadores más fiables, más rápidos y con más alternativas de entrega, por lo que ya están trabajando para ofrecer envíos desde la tienda en el día, la recogida en sus establecimientos en dos horas y la consolidación de sus plataformas regionales para ser más sostenibles y próximos a los consumidores.

El cliente en el centro 

Uno de los ejes vertebrales de las intervenciones ha sido la puesta del consumidor en el centro de las estrategias logísticas, algo que han explicado desde Coca-Cola Europacific Partners, que ha puesto en marcha una cadena de suministro integral para responder a sus necesidades y proporcionar el máximo nivel de servicio.

Su objetivo es mantener un diálogo abierto y continuo con los clientes, utilizar un lenguaje común y trabajar en eficiencias y mejoras de los procesos. Mientras, Mahou San Miguel, que gestiona unos 220.000 pedidos al año basándose en un modelo muy territorial que le permite dar un servicio muy rápido.

El mayor reto de Capsa Food, sin embargo, es la recogida y gestión de más de 900 millones de litros de producto al año, pues procesar ese volumen en los centros en el menor tiempo posible requiere un alto nivel de coordinación.