ruedas vagones ferrocarril

Ucrania y Rumanía son dos mercados clave para las exportaciones españolas en materia ferroviaria, en la emergente Europa del Este. Ofrecen buenas oportunidades a medio y largo plazo para  la industria, dados los planes de transporte e inversiones previstos en materia de infraestructuras. Por ello, las empresas españolas del sector ferroviario quieran extender su presencia en ellos.

La Asociación Ferroviaria Española (MAFEX) coordina del 18 al 22 de noviembre una delegación comercial a Ucrania y Rumanía, países considerados prioritarios en las acciones de exportación de la tecnología ferroviaria española por sus perspectivas de crecimiento.

Los representantes de la delegación española se reunirán con delegados de las principales administraciones del sector ferroviario de Ucrania y Rumanía para mostrar su interés en participar en los nuevos proyectos y analizar las oportunidades de colaboración. 

Ucrania: modernización y corredores internacionales

Ucrania ha dado a conocer un listado de los diez proyectos prioritarios que pondrá en marcha la Agencia Estatal para la Inversión y Proyectos Nacionales (AEIP). Destacan la modernización de las infraestructuras a través de la construcción de la línea de alta velocidad entre Kiev y el aeropuerto Boryspil, el desarrollo y la rehabilitación de varias conexiones ferroviarias para los Juegos Olímpicos de invierno de 2022, o el  impulso al transporte de mercancías a través del Corredor Mediterráneo.  

Rumanía: planes de ampliación de redes de transporte 

Víctor Ponta, primer ministro rumano, resaltó en una reciente reunión con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, la importancia que su Gobierno dará en los próximos años a la modernización de las redes de transporte. En este sentido, recordaba que la experiencia de las compañías españolas en materia ferroviaria podría ser muy beneficiosa para el país.

Entre las iniciativas más relevantes en estudio destaca la modernización del Corredor IV ferroviario Curtici-Simeria-Braşov-Bucarest-Constanţa, con una longitud de 868 kilómetros, la rehabilitación de línea Brasov-Simeria, componente del Corredor IV Paneuropeo, o la ampliación de redes de transporte urbano como la del Metro de Bucarest.