transporte intermodal, el camión sobre el tren

El ferrocarril no sustituirá al transporte por carretera en la exportación hortofrutícola.

La exportación de frutas y verduras desde el sureste español hacía el resto de Europa ha encontrado en el transporte por carretera, históricamente, su mayor aliado, un modo que difícilmente se verá sustituido por el ferrocarril, aunque este podría llegar a ser un buen complemento de la carretera.

Incluso cuando los corredores ferroviarios funcionen a pleno rendimiento, entre ellos el Corredor Mediterráneo que une el Levante y el Sur español con el resto del viejo continente, es difícil que los exportadores de frutas y verduras andaluces, murcianos y valencianos opten por este modo de transporte frente al transporte por carretera

Esta es la idea general que se desprende de una entrevista concedida por los dirigentes José Esteban Conesa de Primafrío y José Ramón Mazo, del Grupo Mazo, al periódico La Verdaden la que los transportistas murcianos explican las principales trabas que presenta el estado actual del ferrocarril como medio de transporte para los productos perecederos.

Los transportistas dan la bienvenida al Corredor Mediterráneo como complemento del sector, pero encuentran actualmente más inconvenientes que ventajas en torno al mismo.

Trabas del ferrocarril

Entre los principales inconvenientes que se presentan al ferrocarril destaca la fuerte inversión en infraestructuras que este modo requiere y que, de momento, no han sido desarrolladas completamente. Este aspecto está ligado a los diferentes protocolos e instalaciones que hay en los países por donde cruza una misma línea, por ejemplo, sin ir más lejos, los cambios en el ancho de vía entre España y Francia.

El tren también tiene una serie de peculiaridades. Al reunir a varios clientes en una sola rotación, un solo problema en el acarreo podría retrasar toda la circulación. Tampoco tiene la flexibilidad y rapidez del transporte por carretera, sobre todo a la hora de cargar mercancías para no realizar el retorno en vacío. Estos son algunos de los elementos que, sumados, hacen que el tren no salga más barato a la hora de exportar productos perecederos.

Por otro lado, como también se han señalado desde otras organizaciones, los transportistas recuerdan que aumentar las frecuencias de los servicios ferroviarios hasta satisfacer plenamente la demanda es a día de hoy inviable, puesto que la infraestructura ya está establecida.

En este contexto, desde ambas empresas también señalan que «falta mucho tiempo» para que Murcia y Almería estén conectadas con Alemania por el Corredor, y sentencian que «el tren siempre necesitará al camión«, refiriéndose al acarreo, «pero el camión nunca necesitará al tren». 

Los transportistas sostienen que el Corredor solo funcionará bien si lo gestionan los profesionales, y que el tren se tiene que ver como una herramienta más dentro de la cadena de transporte. «El Corredor es un proyecto que nace condicionado por muchos intereses, aunque sería fenomenal que funcionara«.