La industria de automoción tiene puestas muchas esperanzas en un transporte ferroviario de mercancías que está llamado a cumplir un papel fundamental, sobre todo en conexión con el transporte marítimo, y que no acaba de ganar impulso.

En este sentido, el informe de valoración logística de Anfac refleja que el ferrocarril ha perdido un 4% de cuota modal en 2019, especialmente frente a la carretera, con lo que queda e un 16%, para un volumen total de 757.000 unidades transportadas el año pasado.

Por lo que respecta a la calidad del transporte ferroviario para la industria de automoción, la patronal del sector estima que el movimiento de componentes mantiene sus estándares de 2018, con un índice de 3,5 puntos sobre un máximo de cinco, mientras que el de vehículo terminado ha ganado una décima, con lo que se coloca en los 4,1 puntos.

Los fabricantes radicados en España mantienen, pese a todo, su apuesta por este modo para llevar los vehículos hasta los puertos para su posterior exportación.

Así pues, el informe de Anfac valora positivamente el seguimiento de los trenes y la reducción que se ha producido en los daños sobre los vehículos transportados, especialmente gracias al incremento de los controles de las labores de carga y descarga.

Sin embargo, la industria automovilística pide al ferrocarril mayor flexibilidad horaria y más capacidad de adaptación, así como un cumplimiento más exacto de los horarios.