El sector logístico ha sido uno de los tantos afectados por la crisis del Covid-19, y, al mismo tiempo, de los que más rápido ha tenido que reaccionar y adaptarse a los cambios que se han acelerado en los hábitos de compra de los consumidores por el aumento de las ventas ‘on-line‘.

Este nuevo escenario ha obligado a las empresas también a replantear sus necesidades inmologísticas y anticiparse al futuro. Los nuevos desarrollos han de dar respuesta rápida a las nuevas situaciones que ha traído la crisis del Covid-19, con una cadena de suministro más eficiente, a la vez que cumplen con una integración con su entorno de forma respetuosa y en línea a cumplir con los objetivos de sostenibilidad establecidos por los organismos internacionales.

Según los últimos datos de la CNMC, la facturación del comercio electrónico en nuestro país se ha incrementado en el primer trimestre un 11,6% interanual hasta alcanzar los 12.243 millones de euros, una cifra inédita en el sector. Aunque no se cuenta aún con información fiable del aumento de ventas ‘on-line‘ en los siguientes dos trimestres, se estima que esta cifra ha aumentado significativamente a causa de la pandemia.

Ante esta situación, cada uno de los actores de la cadena ha tenido que dar lo mejor de sí mismo para apaciguar los efectos de la pandemia y mantener con vida la cadena de suministro, incluso en los días más adversos. El boom de las compras ‘on-line‘ junto al crecimiento exponencial de la actividad, el confinamiento de hace unos meses y las limitaciones actuales de movilidad, ha llevado a la cadena de suministro a asumir unos elevados costes para estar a la altura.

Las empresas están buscando reducir los costes asociados a un sistema logístico que opera a mayor escala que nunca.

En una situación como la actual, en la que el comercio por el canal ‘on-line’ no sólo ha complementado al comercio tradicional, sino que lo ha reemplazado, las empresas están buscando reducir los costes asociados a un sistema logístico que opera a mayor escala que nunca y velan por mejorar los sistemas de almacenaje y equipamiento industrial para optimizar los espacios de forma eficiente.

Para ello, las diferentes compañías están centrando esfuerzos en optimizar el almacenaje con tecnologías que permitan supervisar todos los procesos y agilizar el flujo de stock, adaptándose al incremento de la demanda ‘on-line‘ y siendo más competitivas en cuanto a precios. Los espacios inmologísticos son fundamentales y cada vez requieren de mayor tamaño y mejor equipamiento para poder mantener el stock antes de su distribución frente a una demanda cada vez mayor.

El problema con el que se está encontrando el sector es la falta de disponibilidad de espacio para grandes instalaciones, que permitan tener una infraestructura adaptada a la demanda actual. Y ante este hecho, uno de los mayores desafíos con el que se encuentra el sector es el cumplimiento de los objetivos climáticos marcados en el Pacto Verde Europeo.

En el marco del Día Internacional contra el Cambio Climático, que se celebra este sábado 24 de octubre, me gustaría dar la importancia que se merece al desarrollo sostenible de los espacios inmologísticos, que es parte fundamental del sector, pero por desgracia no es tan comunicado como lo es la movilidad sostenible.

El gran peso del sector en la economía y en los espacios comerciales nos obliga a ser responsables con ello, y la forma de desarrollar naves industriales está cambiando y se está empezando a dar la importancia que se merece a la sostenibilidad. Desarrollar espacios logísticos que cumplan con los estándares sostenibles de diferentes certificados, como Breeam, son necesarios para que el sector colabore en la reducción del impacto medioambiental.

La construcción de los parques inmologísticos debe integrarse en el espacio que les rodea para que su impacto ambiental sea el menor posible.

Por ello, desde Panattoni creemos en la importancia de implementar medidas para la mejora de las instalaciones alineándonos con las iniciativas frente al cambio climático. La construcción de los espacios inmologísticos debe ir en línea con estándares sostenibles como la reducción de emisiones de CO2. Esto es posible construyendo en base a la estanqueidad de los edificios, que mejora su aislamiento y permite ahorrar en gran medida la energía utilizada.

También sabemos de la importancia de la tecnología en los nuevos espacios, por ello es necesario desarrollar sistemas con una gestión automatizada de la energía eléctrica, así como instalar placas fotovoltaicas y sensores de control de la iluminación y del consumo de agua, para minimizar el gasto. Del mismo modo, los sistemas de gestión de residuos y reciclaje son parte fundamental de estos espacios industriales.

Además, la construcción de los parques inmologísticos debe integrarse en el espacio que les rodea para que su impacto ambiental sea el menor posible. El objetivo de cualquier promotor debe ser respetar los recursos de la zona y mantener zonas biológicamente activas con vegetación de la zona en los parques logísticos, sin gastar grandes recursos en temas de paisajismo, así como cuidando la biodiversidad de la zona. El medio ambiente es de gran importancia y ayuda a mejorar la calidad de vida de la zona, ya sea reduciendo la temperatura, absorbiendo CO2 o reteniendo la humedad.

El sector inmologístico está cambiando debido al auge del comercio ‘on-line‘, ya que se le demandan diferentes capacidades, pero no debemos olvidar desarrollar esos espacios acordes a los objetivos climáticos que tenemos para 2050.

Estamos inmersos en una crisis en la que las empresas buscan reducir gastos y optimizar el trabajo, por ello, el desarrollo de espacios logísticos desarrollados de manera sostenible, son también fundamentales para ayudar a reducir los gastos en recursos, además de mejorar la calidad del espacio de trabajo para los trabajadores. El sector de la logística es uno de los principales movilizadores de capital y recursos, y tenemos la obligación y el deber de ser un ejemplo para el resto.