Además del impacto sanitario, la actual crisis también tiene consecuencias económicas de difícil cuantificación, toda vez que su evolución es incierta a día de hoy.

En este contexto, el Gobierno ha puesto en marcha un plan de medidas excepcionales en el ámbito económico que permitirá movilizar hasta 18.225 millones de euros durante este año.

Así pues, para evitar posibles tensiones de tesorería de autónomos y pequeñas y medianas empresas, flexibilizará los aplazamientos del pago de impuestos durante un periodo de seis meses, previa solicitud, con bonificación en los tipos de interés, lo que permitirá inyectar hasta 14.000 millones de euros de liquidez.

Además, se dispondrá una línea de financiación específica a través del ICO por importe de 400 millones de euros para atender las necesidades de liquidez de las empresas y trabajadores autónomos del sector turístico, así como de las actividades relacionadas que se estén viendo afectadas por la actual situación, como el transporte.

En tercer término, se permitirá a las empresas que han recibido préstamos de la Secretaría General de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa el amplazamiento de su reembolso, mientras que, por otra parte, se amplían las bonificaciones a la Seguridad Social para contratos fijos discontinuos que se realicen entre los meses de febrero y junio en los sectores de turismo, comercio y hostelería vinculados a la actividad turística.

Por último, se ha solicitado a la Comisión Europea que permita al coordinador de slots español, AECFA, no aplicar la regla que regula el uso de slots para las próximas temporadas, para que las compañías aéreas no se vean penalizadas en el futuro por haber reducido sus vuelos en las actuales circunstancias.