El Gobierno ha aprobado este viernes los nuevos planes PIMA Aire, con una dotación de 10 millones de euros, y PIMA Transporte, que cuenta con un presupuesto de 4,7 millones de euros, para la renovación del parque de vehículos comerciales ligeros y pesados.

El anuncio lo ha hecho la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.  Ambos planes cuentan con un presupuesto de 15 millones de euros.

Según la vicepresidenta, el PIMA Aire incentiva la compra de vehículos comerciales ligeros para sustituirlos por otros más eficientes y seguros. Los vehículos que espera sustituir son unos 7.500, ha indicado Sáenz de Santamaría, mientras que el PIMA Transporte servirá para el achatarramiento de 2.000 vehículos pesados.

¿Qué hay de la línea de crédito de 200 millones anunciada?

Según lo que ya había adelantado en el congreso de la CETM celebrado recientemente en Toledo la propia ministra de Fomento, Ana Pastor, y anteriormente en el mes de junio, el programa Pima Transporte se articularía a través de dos medidas complementarias. Por un lado, lanzará una línea de ayudas, dotada con un total de 4,7 millones de euros, para el achatarramiento de vehículos de determinada antigüedad.

La segunda, de la que nada se ha dicho ahora, consistiría en una línea de crédito del BEI de 200 millones de euros“con unas condiciones muy ventajosas”, que junto con la aportación de los bancos comerciales, podría llegar a 400 millones.

Habrá que esperar a conocer los detalles, para saber si finalmente se lanza también con esta segunda línea de crédito para la adquisición de camiones.

Según la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), ambos planes supondrán un rejuvenecimiento de la flota del transporte, lo que, a su juicio, es un elemento «claro» de competitividadindustrial.