El grupo canadiense Alimentation Couche-Tard ha realizado una oferta no vinculante por la compra de Carrefour de 16.145 millones  de euros.

Ambas partes han mantenido ya algunas conversaciones preliminares al respecto, aunque desde la cadena de supermercados francesa no han entrado a valorar públicamente la oferta recibida.

Quienes sí lo han hecho han sido la ministra gala de Trabajo, Elisabeth Borne, y el ministro de Economía y Hacienda, Bruno Le Maire. Precisamente Le Maire ha mostrado su rechazo hacia esta posible operación, al tratarse de la empresa privada del país con un mayor número de empleados.

En este sentido, se ha referido a la autoridad del Gobierno para controlar las inversiones extranjeras en sectores estratégicos, recordando la importancia de proteger precisamente el de la alimentación, que ha jugado un papel clave durante la crisis sanitaria.

Tras conocerse la opinión del Ejecutivo galo, que sostiene que la estructura actual del accionariado debería mantenerse, las acciones del grupo cayeron más de un 2% en la Bolsa de París.