Está visto que la autocorrección continuada ha pasado ha ser seña de identidad de muchos gobiernos actuales, no sólo del español.

En este planteamiento de enmienda continuada a sí mismo, es ahora el Gobierno francés el que se desdice de lo aprobado hace tan sólo una semana, al levantar desde este pasado sábado 2 de Mayo parcialmente las restricciones a la circulación a los vehículos de transporte de mercancías más de 7,5 toneladas existentes en dicho país durante este mes de mayo.

Cabe recordar que dichas restricciones, que se aplican a la circulación de la mayor parte de los transportes de mercancías durante el fin de semana y días festivos, estuvieron suspendidas durante un mes, desde el 20 de marzo hasta el 20 de abril, cuando, a pesar de las numerosas quejas planteadas por asociaciones europeas de transportistas, se volvieron a restablecer.

Este cambio de criterio, recuperando la regulación anterior al estado de alarma, ha afectado fuertemente al tráfico de camiones durante el último fin de semana de Abril y durante el puente del 1 de Mayo, en el que durante cuatro días seguidos se han aplicado restricciones a la circulación, habiendo estado prohibido que los camiones transitaran por territorio galo.

Nuevo cambio de criterio

En plena ceremonia de la confusión, ahora el Ministerio del interior francés cambia por tercera vez de criterio, mediante la promulgación de tres órdenes ministeriales por las que decreta el levantamiento parcial de las restricciones a la circulación durante algunos festivos y fines de semana de este mes de mayo.

En concreto, el levantamiento de las restricciones de circulación es de aplicación a los vehículos pesados dedicados a las actividades de mudanzas, mensajería y mercancías diversas como alimentos para personas y animales, productos para su fabricación, material y equipos de construcción y otros, así como los transportes en vacío relacionados con dichas mercancías.

Dichos cambios, en opinión de Fenadismer, que ha tenido conocimiento del cambio de criterio por su asociación confederada francesa Unostra, son absolutamente “desconcertantes y chapuceros”, al crear una enorme inseguridad jurídica a los miles de transportistas españoles que diariamente cruzan la frontera francesa.

También se han ignorado las directrices marcadas por la Comisión Europea a los Estados miembros, con el fin de garantizar la libre circulación del transporte de mercancías en un momento tan excepcional como el actual.