El gobierno vasco mantiene sus intenciones de fusionar los puertos de Bilbao y Pasajes y crear una Autoridad Portuaria Vasca, que unifique la gestión de ambas dársenas y que esté controlada por el ejecutivo autónomo y no por Puertos del Estado. Esta es la intención que expresó el pasado martes Íñigo Urkullu durante la presentación de su programa de Gobierno para la presente legislatura.

No obstante, para poder cumplirse los deseos del Lehendakari previamente será necesario que los Ejecutivos central y vasco, desbloqueen la transferencia al País Vasco de las competencias de puertos de interés general, una cuestión que en este momento no parece prioritaria para el Gobierno de Mariano Rajoy.

La del martes no ha sido la primera vez que el ejecutivo vasco y sus diferentes portavoces del PNV han manifestado la intención de contar con una autoridad portuaria vasca, asentada en razonamientos económicos con el fin de impulsar el tejido empresarial vasco y para la mejora del sistema de transporte de mercancías en Euskadi.

Sin embargo, el Gobierno de Vitoria desconoce todavía, cómo quedaría el mapa de servicios de cada una de las infraestructuras, ni ha cuantificado qué sectores se beneficiarían de esa hipotética fusión y de la coordinación de ambos puertos.

El pasado mes de mayo, el hoy portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, presentó en el Congreso una proposición no de ley relativa a los puertos en la que instaba al ministerio de Fomento a realizar las “gestiones oportunas” para que la gestión de las dársenas de Pasajes y Bilbao quedase “completamente descentralizada” y fuese encomendada al gobierno vasco “en una única Autoridad Portuaria”.

Sin embargo, el ministerio de Fomento, hasta ahora, ha hecho “oídos sordos” a tal demanda.