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Se realizará una notificación previa en mayo, contra la que cabrían alegaciones.

La Generalitat de Cataluña comenzará a cobrar a partir de noviembre de 2020 su nuevo impuesto a las emisiones de CO2 de los vehículos, recogido en el anteproyecto para la modificación de la Ley del Impuesto sobre las emisiones de dióxido de carbono de los vehículos de tracción mecánica.

Un total de 3,6 millones de vehículos deberán pagar el tributo, mientras que las motocicletas comenzarán a abonarlo en 2021 y los camiones no tributarán por el momento, aunque no se descarta que lo hagan en un futuro. Además, este impuesto se implantará de forma progresiva, por lo que en una primera fase, los vehículos que emiten entre 95 y 120 gramos por kilómetro quedarán exentos.

El que contamina paga

Los primeros recibos tendrán como fecha el 31 de diciembre del 2019, lo que supone que los titulares de un turismo o furgoneta que emita una cantidad de CO2 por encima de los límites fijados en 2019 tendrá que abonar este impuesto entre el 1 y el 20 de noviembre de 2020.

Se realizará una notificación previa en mayo, contra la que cabrían alegaciones, y se prevé que el padrón definitivo esté listo en septiembre, por lo que es probable que una parte del pago se retrase hasta el 2021.

Desde Anfac y Faconauto, insisten en que la mejor manera de reducir las emisiones es transformar el impuesto de circulación para añadir criterios medioambientales enfocados al uso del vehículo que sean comunes en todos los territorios.