El 2019 será un año difícil para la automoción española, que verá cómo los posibles cambios normativos o de fiscalidad y la menor confianza del consumidor harán estancarse o incluso descender al mercado del automóvil.

Esta es una de las principales conclusiones del análisis realizado por Faconauto, que cree que las matriculaciones se situarán en 1,3 millones de unidades, la misma cifra que en 2018. Las ventas a particulares se reducirán un 6%, mientras que las de empresas crecerán un 4% y el renting se mantendrá estable.

En este sentido, puede decirse que el mercado estará en retroceso durante el próximo ejercicio y su nivel dependerá de la evolución de la economía, el empleo, el consumo o el contexto político.

Desde la patronal, creen que la futura Ley de Transición Energética puede tener una clara influencia en las ventas a corto plazo, al igual que el aumento de los impuestos al diésel o las restricciones de acceso a las ciudades. De igual modo, es sabido que los años en que se celebran elecciones suelen afectar al comportamiento de los compradores, pues tienen más dudas a la hora de adquirir un vehículo.

Aunque Faconauto comparte los objetivos del Gobierno para reducir la contaminación, entiende que la renovación del parque y los plazos que se dictaminen «deberían tener en cuenta la realidad del mercado, las necesidades del ciudadano y las alternativas disponibles«. Sin embargo, las medidas planteadas han contribuido a «discriminar unas tecnologías frente a otras, sin una planificación previa».

Aumento de la inversión

El sector de la distribución y reparación se encuentra en un momento de modernización que está obligando a los concesionarios a movilizar sus recursos. En los próximos dos años, incrementará en un 8,5% sus inversiones, con un total de 2.000 millones de euros que impactarán en el desarrollo económico, la digitalización, la formación y la descarbonización.

Sin embargo, para que los concesionarios puedan abordar esas inversiones, se necesita un marco de seguridad jurídica. En esta línea, conviene señalar que ya hay fabricantes que han iniciado el proceso para cambiar los contratos que, entre los puntos que más preocupan al sector, incluyen la reserva de la venta on-line con los clientes.