Las administraciones vascas analizan el marco normativo sobre el comercio internacional de alimentos

Las administraciones vascas analizan el marco normativo sobre el comercio internacional de alimentos.

Las toneladas en exportación del comercio de alimentos han crecido en España en 2015 un 35% con respecto al ejercicio anterior. Incluso en años de crisis, las exportaciones del sector agroalimentario han crecido de forma sostenida, por lo que este toma una especial relevancia para contribuir a mejorar la balanza de pagos exterior y sostener la economía.

En este contexto, Bilbao ha acogido una jornada sobre el ‘Marco General. Comercio Internacional de Alimentos: Inspecciones en Frontera‘, con el fin de dar a conocer, a los distintos operadores involucrados en las acciones de comercio exterior de estos productos, la incidencia que podría tener la aplicación del Real Decreto 993/2014, de 28 de noviembre, por el que se establece el procedimiento y los requisitos de la certificación veterinaria oficial para la exportación de alimentos de origen animal

Con respecto a esta norma, desde Agricultura han señalado que, si bien el objetivo de la misma es la simplificación administrativa del exportador para con las administraciones, obliga a los exportadores a evidenciar que cumplen con los requisitos sanitarios que imponen los países de destinos. Como principio general, las partidas exportadas tienen que ir acompañadas de un certificado o un documento de no intervención.

Esa evidencia conlleva tener que cumplir con un exhaustivo programa de control interno que puede significar documentar toda la cadena de producción del alimento, desde la granja al plato, lo que lleva aparejado un procedimiento de autocontrol que deberá ser auditado por una agencia externa de evaluación.

Este ha sido uno de los puntos principales de una Jornada que ha contado con la asistencia de administraciones, empresas asesoras, de la comunidad portuaria y de exportadores de Bilbao, que han tratado de buscar los puntos en común que permitan a la economía bilbaína cumplir con el nuevo marco general del comercio internacional de alimentos.