blockchain

En el presente inmediato, el blockchain comenzará a impactar en el transporte de mercancías y la logística.

El blockchain puede aportar soluciones en la actualidad y en un futuro próximo en diferentes ámbitos, si bien en el caso del transporte aún tiene que recorrer mucho camino para llegar a ser una tecnología útil.

Así se ha puesto de manifiesto durante la jornada organizada por el Centro de Estudios de Transporte para el Mediterráneo Occidental, Cetmo, que busca profundizar en nuevas aplicaciones prácticas en el transporte y la logística.

En el caso de los puertos, esta tecnología puede marcar una gran diferencia si se logra digitalizar el conocimiento de embarque, lo que aportaría descentralización, seguridad e inmutabilidad y permitiría reducir notablemente los costes y riesgos en las operaciones portuarias.

En cuanto a los vehículos eléctricos, puede jugar un papel relevante tanto en la movilidad como en la energía a través de los ‘smart contracts’ o contratos inteligentes, que permiten gestionar los recorridos de última milla.

La aplicación de esta tecnología en el campo energético está ligada a la creación de comunidades solares que aprovechen la energía del sol para complementar su consumo eléctrico creando microredes comunitarias. Aprovechando estos excedentes de energía para recargar los vehículos eléctricos, se conseguiría una fuente de energía realmente de origen renovable para la movilidad.

Movilidad abierta y descentralizada

En el sector del transporte, existe un gran número de pequeñas empresas intentando ganar cuota de mercado y por otro lado, compañías con vocación de monopolio. En este contexto, el blockchain puede contribuir a la creación de un mercado de movilidad abierta, descentralizada, multimodal y multiproveedor.

Las autopistas, así como las carreteras en general, están sufriendo un proceso necesario de digitalización que les permite abordar el crecimiento del tráfico, la innovación en la tecnología viaria o la movilidad inteligente.

El blockchain podría ser útil a la hora de eliminar intermediarios en la cadena de suministro o para el seguimiento de obras, y para mejorar la colaboración con las autoridades de tráfico en la gestión de incidentes y de crisis. Finalmente, abrirá la puerta a nuevos sistemas de pago que podrían ser más precisos, aplicando descuentos según la meteorología o el estado de las vías.

En el presente más inmediato, comenzará a tener impacto en ámbitos como el transporte de mercancías y la logística, gracias a la reducción de trámites, mientras que en el transporte de viajeros, no provocará una disrupción tan destacada.