Evolución del precio del gasóleo en Europa semana 25 de 2015

El precio del gasóleo en España ha descendido durante la vigésimo quinta semana de 2015, tercera de junio, con lo que ya encadena cuatro semanas consecutivas de bajadas y se aleja del máximo anual marcado a mediados de mayo.

En concreto, el precio del gasóleo en España ha experimentado esta última semana un descenso del 0,25%, hasta situarse en 1,182 euros. A pesar de las caídas de las últimas semanas, este carburante sigue siendo un 7% más caro que a principios de 2015.

Por su parte, la gasolina ha experimentado un aumento del 0,52% en el precio medio de los surtidores españoles, con lo que marca un nuevo máximo anual al situarse a 1,337 euros después de cinco semanas consecutivas al alza. Además, este combustible es ahora un 16% más caro que en enero.

Estos precios coinciden con un momento en el que el barril de Brent, de referencia en Europa, cotiza en torno a los 63,5 dólares, 1,5 dólares menos que la semana anterior. Cabe destacar que el petróleo se ha revalorizado más de un 40% desde los mínimos marcados a principios de este 2015, cuando llegó a cotizar por debajo de los 47 dólares.

Precios en Europa

En este contexto, el precio de los carburantes sigue siendo menor en España con respecto a la media de la UE, donde el precio de venta al público del litro de gasóleo se sitúa en 1,299 euros euros y en 1,256 euros en la zona euro. Por su parte, el litro de gasolina alcanza los 1,494 euros de media en la UE de los 28 y 1,506 euros en la eurozona.

Así, el precio del gasóleo ha descendido ligeramente en la mayor parte de los países miembros de la UE durante esta última semana. El país europeo con el menor precio en el gasóleo de automoción es Luxemburgo, con 1,086 euros por litro, mientras que el gasóleo más caro se encuentra en el Reino Unido, a 1,690 euros.

En otros países próximos también es mayor el precio del gasóleo que en España, es el caso de Alemania, con 1,237 euros, Italia, con 1,473 euros, Francia, con 1,210 euros, y Portugal, en 1,254 euros. 

El menor nivel de precios finales con respecto a los países del entorno se debe a que España, pese a las subidas del IVA, a los mayores impuestos y a los nuevos gravámenes al biodiésel, sigue contando con una menor presión fiscal.