Evolución del precio del gasóleo en Europa semana 41 de 2015

El precio del gasóleo ha ascendido en España durante la segunda semana de octubre, en concreto un 0,6% con respecto a la semana anterior, con lo que se establece en la media de los surtidores españoles a 1,077 euros.

El gasóleo rompe así una racha de tres semanas de leves descensos, manteniéndose no obstante en un precio un 2,5% inferior al registrado en enero y un 17% más barato que el de la misma semana de 2014.

Por su parte, la gasolina ha experimentado un aumento del 0,6% en el precio medio de los surtidores españoles durante la última semana, hasta situarse en 1,177 euros, precio un 2,3% superior al de principios de año pero un 16% inferior al registrado en la misma semana del ejercicio anterior.

El aumento de los precios de los carburantes en España se produce en un momento en el que el Barril de Brent, de referencia en Europa, parece haberse estabilizado entre los 48 y 50 dólares, cotizando actualmente en 49 dólares, dos menos que hace una semana.

Precios en Europa

El precio de los carburantes sigue siendo menor en España con respecto a la media de la UE, donde el precio de venta al público del litro de gasóleo se sitúa en 1,184 euros y en 1,151 euros en la zona euro. Por su parte, el litro de gasolina alcanza los 1,341 euros de media en la UE de los 28 y los 1,348 euros en la eurozona.

Así, el precio del gasóleo también ha aumentado en la mayor parte de los países miembros de la UE durante esta última semana. El país europeo con el menor precio en el gasóleo de automoción es Luxemburgo, con 0,990 euros por litro, mientras que el gasóleo más caro se encuentra en el Reino Unido, a 1,496 euros.

En otros países próximos también es mayor el precio de este carburante con respecto a España, es el caso de Alemania, con 1,135 euros, Italia, con 1,353 euros, Francia, con 1,113 euros, y Portugal, en 1,164 euros

El menor nivel de precios finales con respecto a los países del entorno se debe a que España, pese a las subidas del IVA, a los mayores impuestos y a los nuevos gravámenes al biodiésel, sigue contando con una menor presión fiscal.