Esta misma semana, los datos del Ministerio de Fomento dan cuenta de un retroceso en los volúmenes de mercancía transportada por carretera durante el segundo trimestre del ejercicio que se ha concentrado de manera específica en el transporte privado.

Ahora, tras el período veraniego, dos circunstancias parecen haberse alineado para complicar la vida del transporte de mercancías por carretera de cara al otoño, cuando empiezan muchas campañas relacionadas con la producción hortofrutícola, así como con la preparación del gran pico de consumo que se produce cada año de cara a las navidades.

Por un lado, la tensión creciente que se vive en el Golfo Pérsico, tras los últimos ataques a una de las mayores refinerías de Arabia Saudí, ha provocado que uno de los mayores productores mundial de crudo haya tenido que reducir su producción a la mitad y ahora se abre la incógnita sobre cuándo volverá a alcanzar su máxima capacidad, unas dudas que se reflejan en las previsiones sobre el precio del barril de petróleo, que van desde los 70 dólares a los 90 si el país árabe tarda en recuperar su producción, e incluso se disparan por encima de los 100 dólares si se produce un enfrentamiento armado, toda vez que el suministro parece garantizado gracias a las reservas mundiales existentes.

Los efectos del temporal

De igual modo, y en el ámbito nacional, el reciente temporal que se ha cernido sobre Albacete, Alicante, Murcia, Almería, Granada y Málaga, así como sobre otras provincias del interior peninsular ha causado graves daños en infraestructuras viarias e instalaciones de algunas empresas de la zona, incluidas las de transporte, con semirremolques afectados por las inundaciones, aunque, al mismo tiempo, muchas de ellas han colaborado activamente en la ayuda a los afectados.

Sin embargo, lo peor parece aún por llegar, cuando tras las necesarias labores de limpieza y recuperación, se pueda valorar el impacto de las intensas lluvias sobre la producción hortofrutícola de una de las principales zonas de producción de toda Europa, con más de 300.000 de hectáreas arrasadas.

Con más detalle, en la provincia de Alicante se han dañado más 150.000 hectáreas de superficie de cultivos que van desde Elche y hasta Pilar de la Horadada, así como hasta Villena-La Encina, con la pérdida total de las hortalizas plantadas en las parcelas anegadas de la Vega Baja y daños graves en las plantaciones de cítricos.

En Valencia, la gota fría ha dañado más de 4.000 hectáreas de cultivo de uva y ha afectado también a las plantaciones de arroz, mientras que en Almería se contabilizan más de 350 hectáreas de invernadero afectadas por inundación y cerca de un centenar caídas, a las que hay que añadir las hectáreas inundadas en las comarcas del interior.

De igual modo, en Murcia el temporal ha afectado a hortalizas, cítricos y uva de mesa, con la vendimia totalmente paralizada, en Albacete se suman más de 9.000 hectáreas afectadas de huerta, viñas y almendros, en Málaga los daños se ceban en la producción de alcachofa, lechuga, tomate, cítricos, aguacates, aceituna y frutales en la zona del Guadalhorce, así como en la huerta de Antequera y la producción de frutos tropicales de la Axarquía.

Los cálculos del Consorcio de Compensación de Seguros

Sobre esta base, el Consorcio de Compensación de Seguros estima que tendrá que repartir unos 203 millones de euros en indemnizaciones a unos 30.000 afectados.

De esa cifra, 82 millones corresponden a Murcia, 103 a la Comunidad Valenciana, 12 millones a Andalucía, 1,5 a Castilla-La Mancha, 4,5 millones a la Comunidad de Madrid y unos 250.000 euros a Baleares.

La situación puede afectar tanto a volúmenes como a los precios de los servicios, tanto en el mercado nacional, como en el internacional, en un escenario de flota ajustada e incertidumbre que, en el marco europeo, se ve agravada por la poco clara resolución del ‘Brexit’, así como por el retraimiento del consumo que se está viviendo en algunos grandes países, como Alemania.