Los retrasos y cuellos de botella que tanto preocupan en los últimos meses empezarán a resolverse en algún momento, marcando por fin la vuelta a la normalidad en las cadenas de suministro.

Sin embargo, este cambio que puede parecer positivo para todos los involucrados, generará un nuevo problema: grandes cantidades de contenedores vacíos para la importación, que no podrán incorporarse al servicio como parte de los flujo normales del comercio mundial.

Desde Sea Intelligence, han desarrollado un modelo utilizando el Indicador de Puntualidad en el sector Marítimo de Flexport, para evaluar el efecto del aumento de los tiempos de tránsito, en un escenario en el que los cuellos de botella habrían empezado poco a poco a resolverse a mediados de febrero de 2022 para recuperar la normalidad a finales de diciembre.

Esto significa que los tiempos medios de tránsito actuales de 112 días se habrían reducido a 45 para finales de año. En este contexto de mejora continua de las operaciones, se detecta un punto clave entre julio de 2022 y febrero de 2023, con casi un 30% más de contenedores en los depósitos de Estados Unidos de los que los buques serían capaces de devolver a Asia.

evolucion contenedores vacios

Basándose en este flujo diario, se puede calcular el número de contenedores que empezarán a acumularse en Estados Unidos. Así, teniendo en cuenta que los flujos transpacíficos suman unos 19 millones de TEUs anuales en el trayecto de ida, los recortes en la cadena de suministro llevarían a acumular 3,5 millones de TEUs que no podrían ser devueltos dentro del plan normal de operaciones de las navieras.

Esto llevaría, además, a superar la capacidad de los depósitos de contenedores vacíos del país. La acumulación mencionada se generaría en un periodo de 10 meses y debería poder ser resuelta con la red existente, pero para ello las navieras deberían operar con el equivalente a 82.000 TEUs de espacios vacíos en el trayecto de ida durante el mismo margen temporal.

En realidad, dicen desde Sea Intelligence, se trata de un efecto dominó que parte de la pandemia y que es claramente predecible, pero que podría suponer un problema muy significativo en Estados Unidos hasta bien entrado 2023.