El puerto de Barcelona es el primer puerto español en tráfico de vehículos nuevos, con una cuota del 25%. En el año 2014 el puerto catalán gestionó más de 748.000 vehículos nuevos, que representan un 50% más que el registrado por el siguiente puerto español en este tráfico, que totalizó 492.000 unidades.

Las estadísticas del primer trimestre de 2015 se muestran igualmente positivas y tienen ratios de crecimiento de dos dígitos con respecto al tráfico total y el comercio exterior.

La gran mayoría de los vehículos producidos en el mercado español en 2014, un 85%, fueron destinados a la exportación. En esta línea, del total de vehículos nuevos que pasaron por el puerto de Barcelona en 2014, 431.440 unidades fueron de exportación, un 13,5% más que el año anterior, y se registraron 123.242 vehículos de importación (+15%). También el tráfico de cabotaje, es decir, con otros puertos del Estado, evolucionó al alza y sumó 97.533 vehículos (+20%). Los más de 96.000 vehículos restantes fueron en régimen de transbordo.

El año pasado la fabricación de vehículos en España registró la mejor cifra de los últimos cinco años, con 2,4 millones de unidades y un incremento del 11%, según los datos de la Asociación Española de Fabricantes de de Automóviles y Camiones, Anfac.

El de Barcelona también es usado como puerto de exportación para el flujo de vehículos desmontados y piezas de automoción hacia destinos como África del Sur, Argentina, India o China. Así, gracias a las buenas conexiones marítimas y terrestres y los servicios ofrecidos, este tipo de tráfico ha ido incrementando en los últimos años.

De los 42.000 contenedores con piezas registrados en 2013 se pasó a más de 50.000 contenedores el año pasado, y en el primer trimestre de 2015 ya se han contabilizado unos 15.000, que representan un incremento del 45% respecto del mismo período de 2014.

Gran parte de este incremento se explica por un nuevo servicio en contenedor que el puerto de Barcelona opera desde el pasado verano con la terminal marítima Zaragoza, tmZ. Se trata de un tráfico que refuerza la implicación del enclave con la industria automovilística y su estrategia de utilizar el hinterland con las terminales interiores. De esta forma, del puerto salen por tren unos 100 contenedores semanales con piezas procedentes de Corea hacia tmZ y de allí en camión hasta el destino final de Figueruelas.

Puerto con transbordo UIC- ibérico

La contribución del puerto barcelonés en el clúster automovilístico estatal viene motivada por unas instalaciones eficientes, así como por su conectividad marítima y ferroviaria con los centros de producción y con los mercados cercanos. Además, por el momento, Barcelona es el único lugar de España donde es posible realizar un transbordo directo de cargas entre los anchos UIC-ibérico.

En cuanto a los servicios ferroviarios con las plantas de producción, por volumen y frecuencia destaca la Autometro, tren operado por FGC entre la factoría automovilística de Martorell y el puerto, que tiene tres circulaciones diarias y mueve más de 100.000 coches al año.

Además hay un tren diario de Pamplona, desde Landaben, y uno de Valladolid y Palencia, además de un tren semanal de Ávila. También se operan trenes procedentes de Figueruelas, Madrid y Vigo en el Muelle de Costa, con varias regularidades crecientes.

Por otro lado, este primer trimestre de 2015 se ha iniciado un servicio ferroviario en ancho UIC con Marklosheim, en Francia, que lleva por este modo vehículos fabricados en el norte de Francia y dirigidos los mercados español y argelino. Se trata de cuatro trenes semanales de 300 metros, que de regreso se llevan vehículos fabricados en Figueruelas.

Líneas marítimas

En cuanto a la oferta de líneas marítimas, en el caso de rutas de larga distancia, el puerto ofrece servicios que conectar con el sudeste asiático, donde tradicionalmente ha existido un importante tráfico de importación y que los últimos años se ha convertido también en una zona receptora de vehículos fabricados en el estado; con los puertos del Oriente Medio con cuatro servicios quincenales, o América del Norte, Sudáfrica y Oceanía.

Los tráficos de corta distancia incluyen parte de la distribución de vehículos llegados de orígenes alejados y que se han de llevar a su destino final, pero también volúmenes muy importantes de fabricación nacional que se dirigen hacia Europa, norte de África, países del este del Mediterráneo, así como Baleares y Canarias.

En el puerto de Barcelona este tráfico se opera a través de dos terminales especializadas en vehículos, Autoterminal y Setram, de la terminal de cabotaje de Acciona, de la Barcelona Grimaldi Terminal dedicada al transporte marítimo de corta distancia, y también de la terminal multipropósito Puerto Nuevo.

Las dos terminales especializadas ofrecen una superficie total de almacenamiento de más de un millón de metros cuadrados, de los cuales prácticamente la mitad son cubiertos en silos verticales de cuatro pisos. Ambas terminales ofrecen servicios de valor añadido a sus clientes como talleres para hacer la puesta a punto previa entrega en concesionario, adaptaciones para mercados específicos, etc.

El año pasado se incrementó la capacidad de atraque de las terminales Autoterminal y Sertram con tres nuevos puntos de atraque para car-carriers, dos para barcos oceánicos, en el muelle Príncipe de España, que comparten y se suman a los tres ya existentes. Estos puntos de atraque están asociados a un área libre de unas 25 hectáreas, que se contempla como posibilidad para expandir el espacio dedicado a la gestión de la trata de vehículos que las terminales ya están usando con regularidad en régimen de autorización temporal.

Mejora de la infraestructura

En el muelle Príncipe de España también funciona una terminal ferroviaria para vehículos, con nuevos buffers, que son espacios que permiten que la carga se posicione en una zona intermedia adyacente al tren para que las operaciones sean más ágiles y eficientes.

Las obras de ampliación de esta infraestructura permitirán disponer en 2015 de vías con los tres anchos, ibérico, estándar UIC y métrico, de unos 600 m, para atender trenes internacionales con comodidad; y durante 2016 se prevé que se prolonguen hasta los 750 m.

Por otra parte, la terminal ferroviaria del Muelle de Costa gestiona vehículos nuevos que hacen uso de los servicios de transporte de corta distancia. Dotada de ancho ibérico y métrico, una vía ferroviaria, que permite operar trenes de hasta 550 metros de longitud y un paso elevado para vehículos que la conecta con la explanada del muelle, mueve básicamente vehículos que embarcan en las líneas de ‘short sea shipping0’ hacia Italia y en los ferrys hacia Baleares y Canarias.