espigon bilbao obras

El muelle contará con unos 600.000 m² una vez concluido.

Las obras de la primera fase del espigón central del puerto de Bilbao, que se iniciaron a finales de noviembre de 2016, terminarán a lo largo del mes de septiembre, tres meses antes de lo previsto, junto a los trabajos de estabilización de la antigua cantera de Punta Lucero. Por su parte, las obras de urbanización se llevarán a cabo en 2020.

El presupuesto global es de 74 millones de euros, del que la Comisión Europea ha aportado el 20% del importe en el ámbito del programa CEF. Las obras han sido realizadas por la UTE formada por Sato, Construcciones Adolfo Sobrino, y Excavaciones Viuda de Sáinz.

Las obras del espigón central han permitido ganar al mar 360.000 mde superficie y 1.218 metros de línea de atraque, con un calado de 21 metros. De este modo, el muelle contará con unos 600.000 m² una vez concluido.

Durante las obras se ha procedido a construir 22 cajones de 25 metros de puntal, 55 de eslora y 17 de manga. En una primera etapa, se han obtenido y depositado 1.500.000 m³, la mitad de ellos procedentes de la estabilización de la cantera para impedir los deslizamientos y desprendimientos de los últimos años.

También se ha extraído arena de la zona más alejada de dominio portuario y se han rellenado hasta 6.500.000 m³ en las explanadas del nuevo muelle. En cuanto a los rellenos de arenas procedentes del yacimiento marino, que suponen menos del 15% del total del banco de arena existente en la zona, cuentan con su preceptivo Estudio de Impacto Ambiental y la Declaración de Impacto Ambiental favorable, como el resto del proyecto.

Las actuaciones en el espigón central suponen una obra estratégica para el puerto de Bilbao, cuya ejecución le permitirá mantener su posición como puerto de referencia en el eje Atlántico.