Las exportaciones de glicerina procedente de la planta de la empresa Masol, ubicada en el Valle Escombreras, a través del puerto de Cartagena se han incrementado un 150% durante el año 2020.

Con este aumento, el enclave se afianza, según sus responsables, como puerto de salida de los productos de Cartagena y de Murcia hacia Europa, y concretamente en el caso de la glicerina a los Países Bajos.

De igual manera, estos tráficos consolidan al recinto en los movimientos de graneles líquidos, que se coloca el cuarto puerto más importante a nivel nacional en este segmento, así como entre los 25 puertos que más crecen a nivel europeo.

Los graneles líquidos suponen el 75% del volumen de tráfico que mueve el puerto de Cartagena, hasta alcanzar el año pasado más de 25,2 millones de toneladas, unas cifras muy parecidas a 2019 a pesar de la baja de consumo de fuel y gasoil consecuencia derivada de la crisis sanitaria.

En esta misma línea, a finales de 2020, el petrolero ‘Lessow Swan’, con bandera danesa y consignado por Bergé Marítima, cargaba 1.100 toneladas de glicerina en el muelle Sur de la dársena de Escombreras.