El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Castellón ha aprobado un Código de Buenas Prácticas Ambientales, de obligado cumplimiento.

Con él, se pretenden regular las operativas de manipulación de graneles sólidos que se desarrollan en la zona de servicio y mitigar la emisión de partículas a la atmósfera. Asimismo, se establecen las prácticas operativas y condiciones para la manipulación de esta mercancía.

El puerto ha trabajado durante los dos últimos años en varias áreas de actuación de protección ambiental. Así, se han adquirido tres nuevas estaciones de medida de partículas en la dársena sur que, unidas a las dos existentes en la dársena norte, permiten controlar la calidad del aire en todo el perímetro del puerto.

Además, se han instalado tres pantallas atrapapolvo, se ha otorgado una concesión del muelle de la Cerámica para dotar a las operativas de mayor protección ambiental, se ha ordenado la circulación de camiones, se ha limitado el tiempo de depósito de la mercancía y se controlan a diario las operativas de graneles sólidos para reducir la afección al entorno.

Durante el Consejo, también se ha valorado la evolución del tráfico de mercancías, que ha repuntado un 1% en agosto. Asimismo, ha pasado de la cuarta a la tercera posición en el ámbito de los graneles sólidos en el acumulado del año, siendo la caída de tráficos en estos ocho meses de un 9,6%.