La llegada del buque ha despertado las crítica de más de 40 plataformas ciudadanas y organizaciones ecologistas.

La llegada del buque ha despertado las crítica de más de 40 plataformas ciudadanas y organizaciones ecologistas.

La planta de Reganosa del puerto de Ferrol ha recibido el primer buque metanero cargado de gas procedente de Estados Unidos, después de que el país levantara a finales de 2015 el veto a la importación que mantenía desde 1975. Este es el segundo cargamento de gas estadounidense que tiene Europa como destino, después del que llegó a Portugal esta primavera.

En concreto, se trata del Sestao Knutsen, procedente de la terminal Sabine Pass de Luisiana, que ha llegado a la planta de Reganosa con 135.000 m³ de gas natural licuado que se almacenarán en la planta ferrolana, recientemente suspendida de su autorización administrativa por el Tribunal Supremo.

La llegada del buque ha despertado las crítica de más de 40 plataformas ciudadanas y organizaciones ecologistas, que han denunciado que esto supone «el pistoletazo a una importación masiva de gas de fracking, desde el otro lado del Atlántico».

Para los ecologistas, el fracking «supone una amenaza que sigue vigente en Europa» y afirman que «estar hoy contra el fracking» es «estar conta la importación de gas licuado».