Con el objetivo de reducir su deuda, que acumula una cifra de más de 465 millones de euros, el puerto de Gijón desalojará su sede en el muelle para su venta previa. De este modo, la Autoridad Portuaria concentrará todas sus actividades en El Musel, donde ya tienen parte de sus servicios.

Esta actuación responde al plan de empresa de la Autoridad Portuaria para 2013-2016, para reducir la deuda derivada de las obras de ampliación de El Musel, con lo que espera ingresar cinco millones de euros.  La venta de la actual sede, de más de 3.000 m², forma parte de un proceso de enajenación de patrimonio portuario y consiguiente salida el Plan de Usos de Espacios Portuarios.

Todas las actividades que tenían lugar en el edificio del muelle, la presidencia, la dirección de servicios jurídicos, las relaciones externas, entre otros, serán trasladadas a las dependencias de El Musel, sin embargo las oficinas de la Zalia permanecerán ocupadas así como el espacio de la Cruz Roja. Por otro lado, a la venta de la actual seda hay que añadir el edificio de La Vigíatambién va a ser enajenado al mismo tiempo que la sede. El cambio de sede será efectivo a partir del próximo lunes día 10 de diciembre.

Los trámites para la venta de ambas instalaciones comenzaron en septiembre, pero todavía tardaran bastante tiempo hasta que se materialice. A pesar de que la Autoridad Portuaria declaró innecesarios ambos edificios, hay que esperar a que Puertos del Estado de por válida la desafectación de la actividad portuaria.

Por otro lado, para modificar lo establecido en el Plan de Usos de Espacios Portuario, hace falta la autorización del Ministerio de Fomento, ya que los terrenos portuarios solo se pueden explotar en concesión,  y cuando termina dicha concesión pasan a ser propiedad de la Autoridad Portuaria.

Reducir deuda

Entre otros planes para disminuir el endeudamiento, destaca la privatización de la terminal de graneles, EBHISA, a través de la venta de más del 68% de las acciones que posee la Autoridad Portuaria. Esta operación se realizará por fases, a lo largo de los próximos tres años.

Por otro lado se prevé la venta del edificio de la Quinta La Vega y la enajenación de diversas parcelas que la Autoridad Portuaria tiene en el antiguo astillero de Naval. 

Con todas las actuaciones que se están llevando a cabo, el puerto de Gijón espera ingresar hasta 2016 un total de 56 millones que serviran para paliar la deuda contraída.