La Autoridad Portuaria de La Coruña ha encargado un análisis de las consecuencias socioeconómicas que tiene el mantenimiento de la actividad ferroviaria del movimiento de graneles en el puerto interior.

En concreto, Idom Ingeniería y Consultoría realizará este estudio, con el fin de determinar el impacto del movimiento de graneles en tren en la zona portuaria más próxima a la capital coruñesa y ver su traslado al puerto exterior.

El pasado mes de enero, el tráfico de graneles sólidos del recinto portuario gallego sumó un total de 369.146 toneladas, un 101,81% más que durante el primer mes de 2020, mientras que el de líquidos ascendió a 602285 toneladas, con una caída anual de un 8,93%.

Al mismo tiempo, el año pasado, el recinto portuario coruñés movió 7.114.837 toneladas de graneles líquidos, un 20,68% menos que en 2019, así como 2.548.388 toneladas de graneles sólidos, un 26,66% menos que un año antes.

El puerto de La Coruña juega un importante papel en algunos tráficos de graneles agroalimentarios del noroeste del país, por lo que el puerto exterior está llamado a tener un papel clave para que el enclave pueda potenciar unos movimientos de mercancías estratégicos.