En 2017, el puerto luso de Leixões ha movido 19,5 millones de toneladas de mercancía, lo que supone 1,2 millones más que en 2016. En cuanto al tráfico de contenedores, ha alcanzado los 633.637 TEUs, un 51% por encima de la cifra resultante de la suma de todos los puertos gallegos, que habían movido 283.286 TEUs hasta noviembre.

La explicación reside, por un lado, en las condiciones que ofrece la instalación portuaria a las empresas, con servicios eficientes y unos costes competitivos, tal y como señalan en La Voz de Galicia. El puerto resulta clave para la actividad exportadora de la parte norte de Portugal, ya que desde la instalación se envía mercancía a 184 países distintos.

Otra de las razones que ha contribuido a su éxito es la facilidad y agilidad en la gestión de las cargas, que contrasta con los problemas que encuentran los cargadores para trasladar su mercancía en el puerto vigués, donde la propia Autoridad Portuaria ha denunciado en multitud de ocasiones el excesivo celo de los inspectores del Puesto de Inspección Fronteriza.

Esta situación ha llevado a numerosas empresas gallegas a gestionar sus cargas en el puerto portugués. Por su parte, el puerto de Sines, que es actualmente el más grande de Portugal, podría mejorar próximamente su conexión con China, país que se ha mostrado muy interesado en la instalación o en construir otra igual en la misma zona.

Desde Bruselas, también plantean una conexión ferroviaria con Europa, un proyecto que España no parece querer impulsar dada la competencia que supondría para el puerto de Algeciras, que es actualmente el que más mercancía mueve en el país.